Llego al Asia, son las once, es un sábado en la noche, me acompaña Manolo, un amigo de la chamba. Previamente habíamos tomado un poquitín, yo suelo ponerme tímido cuando bebo alcohol, en realidad más tímido de lo que normalmente soy, solo me limito a observar a las chicas bonitas del lugar mientras Manolo las gilea con piropos y miradas mañosonas, a mi solo me gusta mirar, escuchar, prefiero no hablar, me quedo mudo, es que soy un borracho tonto, evito hablar para no sentirme luego como un idiota después de haber dicho alguna estupidez.













